John Saxe-Fernández
http://jsaxef.blogspot.com
Todo en la política tiene sus tiempos, sean acciones electorales, financieras o mediáticas, en especial si son iniciativas legislativas que acarrean fabulosos beneficios para algunos grupos de interés: tal es el caso de los esfuerzos dirigidos a “legalizar” –por la vía de 18 ordenamientos legales– la privatización del patrimonio petrolero y eléctrico de la nación. En este caso esos tiempos están imbricados con el “escudo” que Los Pinos ofrece a las complejas gestiones de ingeniería financiera de este magno despojo. Es toda una hazaña anti-nacional y anti-popular en la que se juega el destino nacional. El sector energético es el principal eje de acumulación y además, la primordial fuente de recursos fiscales del gobierno, en porcentajes cercanos a 50 por ciento del presupuesto federal.
Dado que el llamado “capital político” del calderonismo se agota velozmente ante la desaceleración económica, las calamidades de la temeraria militarización de la campaña contra el crimen organizado –en detrimento de los derechos humanos, legales y políticos de la población–, así como por el brutal asalto del modelo vigente contra la economía familiar, los tiempos para tejer redes financieras se acortan rápido.
Los costos políticos de la iniciativa son muy altos y el calendario electoral legislativo, en 2009, acecha. Por lo que PRI-AN y Prisa tienen prisa para que se abra el sector y se dé cubierta legal a los negocios y contratos en curso. Al inicio mismo de 2008 Prisa sentó las bases del “escenario de línea dura” en radio y televisión en torno al debate “energético” mediante el despido “preventivo” de Carmen Aristegui. Seguro que en la disputa por el petróleo se contempló la necesidad de que imperara la unanimidad de opinión a favor de los privatizadores por lo que los valores, la agudeza analítica y el profesionalismo de Aristegui, expresado en su apertura a un amplio espectro de opiniones sobre cualquier tema, simplemente no “calzara” y les resultó estorboso. La actuación drástica de Prisa es porque en Washignton, Madrid y Los Pinos-Bucareli quieren el negocio “hoy, hoy, hoy”.
El PRI también tiene urgencias. En los albores del año Emilio Gamboa Patrón, su coordinador en la Cámara de Diputados, se apresuró a remachar las argucias usadas por el gobierno y las empresas interesadas en el desvalijamiento: “que por falta de recursos y tecnología era necesario abrir a la participación privada las operaciones de exploración y explotación de petróleo en aguas profundas, y también en la generación de energía eléctrica”, agregando que “no se trata de modificar la Constitución”. No sería una “privatización plena”, sino una “reforma integral”.
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14 febrero 2008
13 febrero 2008
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 56 05 20 99 • juliohdz@jornada.com.mx
¿Y si el volado de Pemex cae águila?
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¿Y si el volado de Pemex cae águila?
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Veinticinco años tras la privatización de Pemex
México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
¿A quién beneficiará la reforma energética, a los inversionistas o a los ciudadanos?
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Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
¿A quién beneficiará la reforma energética, a los inversionistas o a los ciudadanos?
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Las trasnacionales petroleras contratacan a Venezuela
Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
Una de dos: o bien las todavía poderosas trasnacionales petroleras de Estados Unidos pretenden dar su última batalla al estilo colonial del siglo XIX –cuando los países norafricanos fueron embargados literalmente– propinándole una severa lección a Venezuela por haber osado nacionalizar sus hidrocarburos en junio pasado (“ExxonMobil declara la guerra a Venezuela”; ver Bajo la Lupa, 10/2/08), con el fin de disuadir y/o doblegar a las demás empresas estatales de la OPEP (más fácil) y a Rusia (más difícil); o bien la poderosa petrolera texana, a sabiendas de la lógica reacción inducida del nada dúctil presidente venezolano Hugo Chávez –quien amenazó cortar el suministro a Estados Unidos como medida defensiva frente al embargo precautorio a los bienes foráneos de PDVSA y llevar el “oro negro” a 200 dólares el barril–, se sincroniza y acopla con las apuestas especulativas de los hedge funds (fondos de cobertura de riesgo) de la banca anglosajona, que intenta elevar artificialmente, en esta fase, el precio del crudo de aquí al final de la aciaga gestión de Baby Bush, para luego desplomarlo a su antojo, en una siguiente fase (quizá a principios de 2009), con el fin de arrodillar a los productores estatales globales, tan dependientes de sus ingresos.
Tanto al alza como a la baja de las cotizaciones bursátiles, las corredurías que manejan los ominosos hedge funds en el mercado petrolero –conocedoras de las tendencias financieras que inducen artificialmente con sus cuantiosos capitales “apalancados”– ganan cuantiosas fortunas con las que pretenden llenar los faltantes de sus previas especulaciones fallidas en el sector inmobiliario en plena debacle y que ha llevado a la insolvencia a la banca israelí-anglosajona.
Se calcula que en el mercado petrolero, que rebasa los 4.2 billones de dólares al año, los hedge funds juegan independientemente con más de 2 billones de dólares, es decir, casi 50 por ciento del total, susceptibles de alterar dramáticamente el precio del crudo, como elaboramos en nuestro libro Los cinco precios del petróleo (Editorial Cadmo & Europa, Buenos Aires, 2006).
Es evidente que con la mitad de los dados y dedos cargados en el “mercado (sic)” petrolero, los hedge funds se han convertido en el arma financiera (“visible” para los contados conocedores, e “invisible” para la mayoría de la población mundial deliberadamente desinformada) más peligrosa y diabólica jamás conocida por la humanidad (y por la OPEP y Rusia).
Así que no hay que desestimar el profundo daño que todavía puede ocasionar la dupla anglosajona que domina, además, el “mercado” duopólico donde se cotiza el crudo: la Bolsa de Intercambio Mercantil de Nueva York (NYMEX, por sus siglas en inglés) y la londinense Bolsa de Intercambio Internacional de Petróleo (IPE, por sus siglas también en inglés), ambas controladas, para colmo de la circularidad, por las trasnacionales energéticas y bancarias de Estados Unidos y Gran Bretaña.
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Alfredo Jalife-Rahme
Una de dos: o bien las todavía poderosas trasnacionales petroleras de Estados Unidos pretenden dar su última batalla al estilo colonial del siglo XIX –cuando los países norafricanos fueron embargados literalmente– propinándole una severa lección a Venezuela por haber osado nacionalizar sus hidrocarburos en junio pasado (“ExxonMobil declara la guerra a Venezuela”; ver Bajo la Lupa, 10/2/08), con el fin de disuadir y/o doblegar a las demás empresas estatales de la OPEP (más fácil) y a Rusia (más difícil); o bien la poderosa petrolera texana, a sabiendas de la lógica reacción inducida del nada dúctil presidente venezolano Hugo Chávez –quien amenazó cortar el suministro a Estados Unidos como medida defensiva frente al embargo precautorio a los bienes foráneos de PDVSA y llevar el “oro negro” a 200 dólares el barril–, se sincroniza y acopla con las apuestas especulativas de los hedge funds (fondos de cobertura de riesgo) de la banca anglosajona, que intenta elevar artificialmente, en esta fase, el precio del crudo de aquí al final de la aciaga gestión de Baby Bush, para luego desplomarlo a su antojo, en una siguiente fase (quizá a principios de 2009), con el fin de arrodillar a los productores estatales globales, tan dependientes de sus ingresos.
Tanto al alza como a la baja de las cotizaciones bursátiles, las corredurías que manejan los ominosos hedge funds en el mercado petrolero –conocedoras de las tendencias financieras que inducen artificialmente con sus cuantiosos capitales “apalancados”– ganan cuantiosas fortunas con las que pretenden llenar los faltantes de sus previas especulaciones fallidas en el sector inmobiliario en plena debacle y que ha llevado a la insolvencia a la banca israelí-anglosajona.
Se calcula que en el mercado petrolero, que rebasa los 4.2 billones de dólares al año, los hedge funds juegan independientemente con más de 2 billones de dólares, es decir, casi 50 por ciento del total, susceptibles de alterar dramáticamente el precio del crudo, como elaboramos en nuestro libro Los cinco precios del petróleo (Editorial Cadmo & Europa, Buenos Aires, 2006).
Es evidente que con la mitad de los dados y dedos cargados en el “mercado (sic)” petrolero, los hedge funds se han convertido en el arma financiera (“visible” para los contados conocedores, e “invisible” para la mayoría de la población mundial deliberadamente desinformada) más peligrosa y diabólica jamás conocida por la humanidad (y por la OPEP y Rusia).
Así que no hay que desestimar el profundo daño que todavía puede ocasionar la dupla anglosajona que domina, además, el “mercado” duopólico donde se cotiza el crudo: la Bolsa de Intercambio Mercantil de Nueva York (NYMEX, por sus siglas en inglés) y la londinense Bolsa de Intercambio Internacional de Petróleo (IPE, por sus siglas también en inglés), ambas controladas, para colmo de la circularidad, por las trasnacionales energéticas y bancarias de Estados Unidos y Gran Bretaña.
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08 febrero 2008
Sigue la farsa
Luis Javier Garrido
El superjueves
La imposición de Leonardo Valdés Zurita, incondicional del PAN y de Felipe Calderón, al frente del IFE confirma que la derecha en el poder no está dispuesta a que en las elecciones de 2012 esté en disputa la Presidencia de la República.
1. La designación que hizo el pleno de la Cámara de Diputados el jueves 7 de febrero de Leonardo Valdés, incondicional de Juan Molinar Horcasitas (director general del IMSS) y de Felipe Calderón, como consejero presidente del Instituto Federal Electoral, junto con el priísta Marco Antonio Baños, gente de confianza de Beltrones, y el académico filopanista de extrema derecha Benito Nacif como consejeros electorales, hunde en las más oscuras sombras el futuro del país.
2. La organización de las elecciones federales, luego de más de 10 meses de cabildeos y negociaciones de los jefes de bancadas de los tres principales partidos, se deja por consiguiente en manos de un equipo mucho más sumiso a Calderón y más descalificado del que encabezaba el deleznable Luis Carlos Ugalde, lo que constituye una afrenta para los mexicanos.
3. La entrega de la organización electoral del país al panismo calderonista es un hecho todavía más grave, porque el nuevo presidente del IFE fue propuesto nada menos que por José Guadalupe Acosta (secretario general del PRD y miembro del grupo de los Chuchos) y el diputado Javier González Garza (jefe de la bancada perredista), quienes le han brindado así un servicio invaluable a Calderón sin importarles traicionar los principios de su propio partido y sobre todo agraviar a los millones de mexicanos que desde 2006 se han pronunciado contra el fraude electoral que abrió una grave crisis política en México al instaurar un gobierno ilegítimo.
4. El proceso oscuro y grotesco de discutir una “nueva” composición del IFE, que entrañó en diciembre la violación a la Constitución por los diputados federales al incumplir su obligación de hacer la designación en un tiempo perentorio, que dejó fuera de la elección a los 15 aspirantes “evaluados” con las calificaciones más importantes, y que implicó el veto de priístas y panistas a la mejor propuesta, que era la de Genaro Góngora, ministro de la Suprema Corte, no tenía, como se ve ahora, más objeto que el de hacer que el PRD, bajo el control de los Chuchos, “legitimara” la elección de consejeros electorales que representan las cuotas de PRI y PAN. Y culminó por eso este jueves, de manera bochornosa, designándose para estos altos cargos a tres individuos sin ningún relieve, sin más méritos que los de su docilidad a la canalla que gobierna a México y que no tienen más mandato que el de mantener un sistema electoral tramposo y hacer inexistentes los derechos políticos de los mexicanos.
5. A nadie pudo sorprender, por lo mismo, que la votación se hiciera en el pleno de la Cámara de Diputados sin discusión alguna, y que como en los regímenes fascistas se votara en una boleta previamente impresa, sin permitírsele a los legisladores discutir los nombres de los aspirantes, pues a pesar de la importancia del asunto, incumpliendo una vez más los diputados su obligación constitucional de discutir lo que era una propuesta de la Junta de Coordinación Política, únicamente cuatro representantes del PRD, disidentes de su jefe de bancada, alzaron su voz para discrepar del grotesco espectáculo y de la manipulación hecha por la presidenta en turno de la Cámara, la diputada Ruth(panveleta,inserción ajena al original) Zavaleta, del grupo de los Chuchos
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El superjueves
La imposición de Leonardo Valdés Zurita, incondicional del PAN y de Felipe Calderón, al frente del IFE confirma que la derecha en el poder no está dispuesta a que en las elecciones de 2012 esté en disputa la Presidencia de la República.
1. La designación que hizo el pleno de la Cámara de Diputados el jueves 7 de febrero de Leonardo Valdés, incondicional de Juan Molinar Horcasitas (director general del IMSS) y de Felipe Calderón, como consejero presidente del Instituto Federal Electoral, junto con el priísta Marco Antonio Baños, gente de confianza de Beltrones, y el académico filopanista de extrema derecha Benito Nacif como consejeros electorales, hunde en las más oscuras sombras el futuro del país.
2. La organización de las elecciones federales, luego de más de 10 meses de cabildeos y negociaciones de los jefes de bancadas de los tres principales partidos, se deja por consiguiente en manos de un equipo mucho más sumiso a Calderón y más descalificado del que encabezaba el deleznable Luis Carlos Ugalde, lo que constituye una afrenta para los mexicanos.
3. La entrega de la organización electoral del país al panismo calderonista es un hecho todavía más grave, porque el nuevo presidente del IFE fue propuesto nada menos que por José Guadalupe Acosta (secretario general del PRD y miembro del grupo de los Chuchos) y el diputado Javier González Garza (jefe de la bancada perredista), quienes le han brindado así un servicio invaluable a Calderón sin importarles traicionar los principios de su propio partido y sobre todo agraviar a los millones de mexicanos que desde 2006 se han pronunciado contra el fraude electoral que abrió una grave crisis política en México al instaurar un gobierno ilegítimo.
4. El proceso oscuro y grotesco de discutir una “nueva” composición del IFE, que entrañó en diciembre la violación a la Constitución por los diputados federales al incumplir su obligación de hacer la designación en un tiempo perentorio, que dejó fuera de la elección a los 15 aspirantes “evaluados” con las calificaciones más importantes, y que implicó el veto de priístas y panistas a la mejor propuesta, que era la de Genaro Góngora, ministro de la Suprema Corte, no tenía, como se ve ahora, más objeto que el de hacer que el PRD, bajo el control de los Chuchos, “legitimara” la elección de consejeros electorales que representan las cuotas de PRI y PAN. Y culminó por eso este jueves, de manera bochornosa, designándose para estos altos cargos a tres individuos sin ningún relieve, sin más méritos que los de su docilidad a la canalla que gobierna a México y que no tienen más mandato que el de mantener un sistema electoral tramposo y hacer inexistentes los derechos políticos de los mexicanos.
5. A nadie pudo sorprender, por lo mismo, que la votación se hiciera en el pleno de la Cámara de Diputados sin discusión alguna, y que como en los regímenes fascistas se votara en una boleta previamente impresa, sin permitírsele a los legisladores discutir los nombres de los aspirantes, pues a pesar de la importancia del asunto, incumpliendo una vez más los diputados su obligación constitucional de discutir lo que era una propuesta de la Junta de Coordinación Política, únicamente cuatro representantes del PRD, disidentes de su jefe de bancada, alzaron su voz para discrepar del grotesco espectáculo y de la manipulación hecha por la presidenta en turno de la Cámara, la diputada Ruth(panveleta,inserción ajena al original) Zavaleta, del grupo de los Chuchos
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Inusual alianza de PAN y PRD lleva a Leonardo Valdés al IFE
Benito Nacif y Marco Antonio Baños fueron elegidos nuevos consejeros del instituto
Inusual alianza de PAN y PRD lleva a Leonardo Valdés al IFE
La corriente bejaranista Izquierda Democrática Nacional votó en contra
El coordinador de la bancada priísta, Emilio Gamboa Patrón, debió ceder ante la unanimidad de las negociaciones
Roberto Garduño y Enrique Méndez
En un inusual acuerdo, los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Diputados marginaron al otrora desequilibrante Revolucionario Institucional (PRI), al imponer en la presidencia del Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) a Leonardo Antonio Valdés Zurita. Esa alianza coyuntural fracturó el tradicional vínculo pragmático entre panistas y priístas y echó por la borda la amenaza del coordinador de los tricolores, Emilio Gamboa Patrón, de hacer a un lado al sol azteca si no aceptaba la designación de los nuevos funcionarios electorales avalados por su homólogo panista Héctor Larios y él mismo.
Ese pacto cupular, del que no estuvo ausente Alejandro Chanona, de Convergencia, consiguió sumar a los coordinadores de los partidos del Trabajo (PT), Verde Ecologista de México (PVEM), Alternativa y Nueva Alianza para lograr la elección por unanimidad de Valdés Zurita, así como de Benito Nacif y Marco Antonio Baños.
Aún así, ese amplio consenso se enfrentó a una férrea oposición de la corriente bejaranista Izquierda Democrática Nacional (IDN), que desde la plenaria matutina del grupo parlamentario del PRD acusó al nuevo presidente del IFE de haber colaborado con el gobierno de Vicente Fox Quesada, y posteriormente haber asesorado a Felipe Calderón Hinojosa.
Tal posición fue rebatida por el secretario general del sol azteca, Guadalupe Acosta Naranjo, presente en el cónclave: “Quien sí trabajó con Fox fue Porfirio Muñoz Ledo”, dijo.
La escasez de argumentos contra Valdés Zurita llevó a IDN a recordar que éste, como consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), votó en contra de admitir la residencia de Andrés Manuel López Obrador en el Distrito Federal, con objeto de contender por la jefatura de Gobierno. Juan Guerra Ochoa rebatió esa postura: “Eso manifiesta que el nuevo presidente consejero del IFE tiene independencia y es imparcial”, consideró.
La unanimidad del dictamen que presentó la Junta de Coordinación Política al pleno se logró tras una larga y en ocasiones dura negociación en dos vías, entre PRI y PRD, pero también entre el PAN y el sol azteca.
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Familia (electoral) feliz
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
Familia (electoral) feliz
Consejeros cómodos, IFE miniaturizado
Excluir, en nombre del propio PRD
Beltrones y Alcocer, los ganadores
Ayer comenzó a funcionar el Instituto Federal de la Exclusión Electoral: de la mano de los intereses del senador priísta Manlio Fabio Beltrones (y su ideólogo reformista, Jorge Alcocer) fue instalada en un tercio dominante una cómoda administración miniaturizada de los próximos procesos comiciales que desde ahora hace a un lado al segmento político y social que en 2006 quedó oficialmente 0.56 por ciento abajo del impugnado ganador. Fue una traslación de la doctrina “moderna” y “civilizada” del izquierdismo chuchista: el presidente de ese instituto envenenado fue propuesto “por el PRD”, pero responde más a los intereses del panismo y el priísmo; el estilo Zavaleta de San Lázaro llevado ahora a las piernas electorales: ¡Ruth vive, la farsa sigue!
Con Leonardo Valdés Zurita (¿ZaValdeta?) se consuma el desplazamiento de la carta fuerte del PRD, el ministro Genaro Góngora Pimentel, y se consolida el proyecto de anexionismo que desarrollan la Nueva Izquierda y sus aliados, como el diputado Javier González Garza. Entre menos relevante y más condicionado fuera el nuevo consejero presidente del IFE más poder tendrían los verdaderos conductores del proceso de renovación, los legisladores priístas Beltrones y Gamboa, desde cuyos ámbitos informativos se había hecho filtrar días atrás la especie de que todo estaba arreglado ya a favor del citado Valdés Zurita. Ayer fue Elba Esther Gordillo la jefa de la facción que impuso a un débil Ugalde que llevó al despeñadero al IFE, ahora es el beltronismo –con sus aliados “de izquierda”– el que impone el estigma del grupismo y el futurismo al nuevo consejero presidente –débil, desconocido–. Ya está allí, en la silla directiva del IFE, el candidato natural a desarrollar el guión que los jefes priístas decidan una noche de julio de 2012. Pero ahora el ejecutor será “de izquierda”, propuesto por el PRD. Jugada presuntamente maestra.
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Julio Hernández López
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Consejeros cómodos, IFE miniaturizado
Excluir, en nombre del propio PRD
Beltrones y Alcocer, los ganadores
Ayer comenzó a funcionar el Instituto Federal de la Exclusión Electoral: de la mano de los intereses del senador priísta Manlio Fabio Beltrones (y su ideólogo reformista, Jorge Alcocer) fue instalada en un tercio dominante una cómoda administración miniaturizada de los próximos procesos comiciales que desde ahora hace a un lado al segmento político y social que en 2006 quedó oficialmente 0.56 por ciento abajo del impugnado ganador. Fue una traslación de la doctrina “moderna” y “civilizada” del izquierdismo chuchista: el presidente de ese instituto envenenado fue propuesto “por el PRD”, pero responde más a los intereses del panismo y el priísmo; el estilo Zavaleta de San Lázaro llevado ahora a las piernas electorales: ¡Ruth vive, la farsa sigue!
Con Leonardo Valdés Zurita (¿ZaValdeta?) se consuma el desplazamiento de la carta fuerte del PRD, el ministro Genaro Góngora Pimentel, y se consolida el proyecto de anexionismo que desarrollan la Nueva Izquierda y sus aliados, como el diputado Javier González Garza. Entre menos relevante y más condicionado fuera el nuevo consejero presidente del IFE más poder tendrían los verdaderos conductores del proceso de renovación, los legisladores priístas Beltrones y Gamboa, desde cuyos ámbitos informativos se había hecho filtrar días atrás la especie de que todo estaba arreglado ya a favor del citado Valdés Zurita. Ayer fue Elba Esther Gordillo la jefa de la facción que impuso a un débil Ugalde que llevó al despeñadero al IFE, ahora es el beltronismo –con sus aliados “de izquierda”– el que impone el estigma del grupismo y el futurismo al nuevo consejero presidente –débil, desconocido–. Ya está allí, en la silla directiva del IFE, el candidato natural a desarrollar el guión que los jefes priístas decidan una noche de julio de 2012. Pero ahora el ejecutor será “de izquierda”, propuesto por el PRD. Jugada presuntamente maestra.
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07 febrero 2008
Trueque de Pidiregas por reforma energética
México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
Trueque de Pidiregas por reforma energética
Aumenta el valor geoestratégico del petróleo
Aferrados al modelo privatizador
La nueva intentona del grupo en el poder para privatizar el petróleo mexicano se da en un contexto de aparente agotamiento internacional de reservas de hidrocarburos, lo que, de ser correcta esa tesis, automáticamente incrementa aún más el valor geoestratégico de México y su potencial energético.
Así, la simple perspectiva de una eventual escasez internacional de hidrocarburos obligaría el Estado mexicano, en el marco de la seguridad nacional, a proteger doblemente las reservas petroleras y su explotación. Actuar en sentido contrario sería por demás sospechoso, lo que parece no incomodar a los de la nueva andanada en contra de la primera empresa del país, porque el grupo en el poder se aferra al modelo privatizador y en lugar de reforzar el control sobre el oro negro pretende abrir las puertas de la industria petrolera en el peor momento, pues una vez “cedida” la joya de la corona el país quedaría a merced de los intereses de los capitales privados involucrados en la citada “desincorporación”, que, desde luego, no corresponden a los nacionales.
La justificación privatizadora, basada en la supuesta “escasez” de recursos por parte de Petróleos Mexicanos se desmorona con la simple revisión de los ingresos de la paraestatal (otra cosa es que Hacienda sea ave de rapiña, algo que nadie parece estar dispuesto a corregir), de tal suerte que más allá de la fiebre “desincorporadora” desatada 25 años atrás podrían suponerse elementos más contundentes e inmediatos que intenta aprovechar la camarilla integrada por el inquilino de Los Pinos, su equipo de “promotores” y los lobitos del Congreso.
Uno de ellos, que implica un abultado cuan creciente uso de recursos del erario, son los llamados Pidiregas, esa “solución definitiva” (como los definió Ernesto Zedillo, su padrino) a la prácticamente nula inversión pública en infraestructura energética, que involucran capital privado al cual tarde que temprano hay que pagar, más intereses, con dineros de la nación.
Al actual inquilino de Los Pinos le tocó la rifa del tigre en materia de Pidiregas, porque, justo a la mitad de su estandía en al residencia oficial, se registra el pico más alto de amortizaciones, más intereses, por este mecanismo de financiamiento, que si no se paga en tiempo y forma podría terminar en el “traspaso” de los bienes financiados a ese capital privado.
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Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
Trueque de Pidiregas por reforma energética
Aumenta el valor geoestratégico del petróleo
Aferrados al modelo privatizador
La nueva intentona del grupo en el poder para privatizar el petróleo mexicano se da en un contexto de aparente agotamiento internacional de reservas de hidrocarburos, lo que, de ser correcta esa tesis, automáticamente incrementa aún más el valor geoestratégico de México y su potencial energético.
Así, la simple perspectiva de una eventual escasez internacional de hidrocarburos obligaría el Estado mexicano, en el marco de la seguridad nacional, a proteger doblemente las reservas petroleras y su explotación. Actuar en sentido contrario sería por demás sospechoso, lo que parece no incomodar a los de la nueva andanada en contra de la primera empresa del país, porque el grupo en el poder se aferra al modelo privatizador y en lugar de reforzar el control sobre el oro negro pretende abrir las puertas de la industria petrolera en el peor momento, pues una vez “cedida” la joya de la corona el país quedaría a merced de los intereses de los capitales privados involucrados en la citada “desincorporación”, que, desde luego, no corresponden a los nacionales.
La justificación privatizadora, basada en la supuesta “escasez” de recursos por parte de Petróleos Mexicanos se desmorona con la simple revisión de los ingresos de la paraestatal (otra cosa es que Hacienda sea ave de rapiña, algo que nadie parece estar dispuesto a corregir), de tal suerte que más allá de la fiebre “desincorporadora” desatada 25 años atrás podrían suponerse elementos más contundentes e inmediatos que intenta aprovechar la camarilla integrada por el inquilino de Los Pinos, su equipo de “promotores” y los lobitos del Congreso.
Uno de ellos, que implica un abultado cuan creciente uso de recursos del erario, son los llamados Pidiregas, esa “solución definitiva” (como los definió Ernesto Zedillo, su padrino) a la prácticamente nula inversión pública en infraestructura energética, que involucran capital privado al cual tarde que temprano hay que pagar, más intereses, con dineros de la nación.
Al actual inquilino de Los Pinos le tocó la rifa del tigre en materia de Pidiregas, porque, justo a la mitad de su estandía en al residencia oficial, se registra el pico más alto de amortizaciones, más intereses, por este mecanismo de financiamiento, que si no se paga en tiempo y forma podría terminar en el “traspaso” de los bienes financiados a ese capital privado.
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06 febrero 2008
¿Hacia la restatización total de Petrobras?
Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
¿Hacia la restatización total de Petrobras?
Mientras la fauna neoliberal entreguista del PRI-PAN pretende desnacionalizar Pemex, los sabios gobiernos de Argentina y Brasil han echado reversa a la insana privatización (obligada por la unipolaridad estadunidense) de los hidrocarburos –la suprema materia prima de la geoestrategia– cuando se encaminan a renacionalizar y/o a restatizar integralmente sus pletóricos recursos, en el escenario de la decadencia financiera anglosajona y su excrecencia española.
Por cierto, encuestas “privadas”, mandadas a hacer por uno de los partidos involucrados en el desmantelamiento de Pemex, señalan que 71 por ciento de los mexicanos está en contra de su privatización (llega a más de 80 por ciento cuando se trata de “asociación con extranjeros”). Esto, naturalmente, ha sido ocultado en forma perversa por los multimedia locales concesionados (que no se olvide), ya no se diga por sus empleaditos –los hijos de Goebbels, quienes se atragantan con tanta mendacidad, como si los ciudadanos fuesen retrasados mentales–, lo cual empaña (de hecho sovietiza) cualquier debate democrático sobre el destino de los hidrocarburos de México y obliga a iniciar la gran democratización por la libertad de las concesiones de los multimedia, hoy un oligopolio neototalitario controlado por la dupla neoliberal PRI-PAN, y por donde pasa la verdadera batalla ciudadana para obtener su nueva libertad en el siglo XXI. Es curioso que la batalla por la independencia de Pemex desemboque ineludiblemente en la exigencia de la libertad plural de las concesiones multimediáticas como un acto imperativo de la mayor jerarquía trascendental de la nueva democracia del siglo XXI.
El doble descubrimiento de hidrocarburos en el océano Atlántico a más de 5 mil metros de profundidad por Petrobras, en los campos de Tupi y Júpiter, ha sido de tal impacto que ha reavivado el orgullo y el nacionalismo de los brasileños, cuyo gobierno desea construir un submarino nuclear que proteja sus pletóricos yacimientos marítimos, lo cual ha irritado a Stratfor (30/1/08), portavoz propagandístico (más que centro de pensamiento) israelí-texano.
Debido a los pletóricos hallazgos, los cariocas exultan al ritmo de samba que “El petróleo demuestra que el mismo Dios puede ser brasileño” (O Globo, 16/11/07), lo cual ha desatado la campaña O Petroleo é Nosso (El Petróleo es Nuestro).
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Alfredo Jalife-Rahme
¿Hacia la restatización total de Petrobras?
Mientras la fauna neoliberal entreguista del PRI-PAN pretende desnacionalizar Pemex, los sabios gobiernos de Argentina y Brasil han echado reversa a la insana privatización (obligada por la unipolaridad estadunidense) de los hidrocarburos –la suprema materia prima de la geoestrategia– cuando se encaminan a renacionalizar y/o a restatizar integralmente sus pletóricos recursos, en el escenario de la decadencia financiera anglosajona y su excrecencia española.
Por cierto, encuestas “privadas”, mandadas a hacer por uno de los partidos involucrados en el desmantelamiento de Pemex, señalan que 71 por ciento de los mexicanos está en contra de su privatización (llega a más de 80 por ciento cuando se trata de “asociación con extranjeros”). Esto, naturalmente, ha sido ocultado en forma perversa por los multimedia locales concesionados (que no se olvide), ya no se diga por sus empleaditos –los hijos de Goebbels, quienes se atragantan con tanta mendacidad, como si los ciudadanos fuesen retrasados mentales–, lo cual empaña (de hecho sovietiza) cualquier debate democrático sobre el destino de los hidrocarburos de México y obliga a iniciar la gran democratización por la libertad de las concesiones de los multimedia, hoy un oligopolio neototalitario controlado por la dupla neoliberal PRI-PAN, y por donde pasa la verdadera batalla ciudadana para obtener su nueva libertad en el siglo XXI. Es curioso que la batalla por la independencia de Pemex desemboque ineludiblemente en la exigencia de la libertad plural de las concesiones multimediáticas como un acto imperativo de la mayor jerarquía trascendental de la nueva democracia del siglo XXI.
El doble descubrimiento de hidrocarburos en el océano Atlántico a más de 5 mil metros de profundidad por Petrobras, en los campos de Tupi y Júpiter, ha sido de tal impacto que ha reavivado el orgullo y el nacionalismo de los brasileños, cuyo gobierno desea construir un submarino nuclear que proteja sus pletóricos yacimientos marítimos, lo cual ha irritado a Stratfor (30/1/08), portavoz propagandístico (más que centro de pensamiento) israelí-texano.
Debido a los pletóricos hallazgos, los cariocas exultan al ritmo de samba que “El petróleo demuestra que el mismo Dios puede ser brasileño” (O Globo, 16/11/07), lo cual ha desatado la campaña O Petroleo é Nosso (El Petróleo es Nuestro).
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La pulverización de Pemex
México SA
Carlos Fernández-Vega
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Genaro Borrego y la pulverización de Pemex
En 2005 el entonces senador priísta hizo su plan para abrir la petrolera a la IP
Agárrense, mortales mexicanos, porque el “navío de gran calado” (Calderón dixit), prendido con alfileres, se desplaza entre crecientes olas en este inicio de tormenta recesiva, cuyo efecto sería “peor que el de 2001”, año en el que la primera sacudida de este tipo con baby Bush en la Casa Blanca (el “atorón”, como le llamó Fox) se tradujo en una estrepitosa caída de la economía nacional, por mucho que desde Los Pinos se insistiera en aquello de la “solidez”.
La correduría Merrill Lynch fue la encargada de oficializar lo que en el reciente Foro de Davos quedó más claro que el agua –menos para el discurso del gobierno mexicano–, es decir, que la recesión estadunidense ya está aquí, que su impacto en la economía mundial (en especial a los países más dependientes, México entre ellos) será severo y que “se trata de un bajón peor que el de 2001”, según sus propios términos.
Lo anterior sólo confirma la información sobre la severa caída reportada en distintos indicadores de la actividad económica estadunidense (banca, construcción, comercio, turismo, productos no manufactureros, entre otros) y fortalece los ingratos pronósticos sobre la implícita onda expansiva para la economía mundial,
Ante ese panorama, los principales centros bursátiles del planeta reportaron caídas, que arrastraron a los pequeños mercados bursátiles como el mexicano, cuyo principal indicador se desplomó 4.56 por ciento. Entre los grandes perdedores de ayer en la Bolsa Mexicana de Valores destacaron las acciones del Grupo Cemex (-8.07 por ciento), Citigroup-Banamex (-7.71) y BBVA-Bancomer (-7.39).
Si a lo anterior se suma el negro panorama para el sector manufacturero (alrededor de 85 por ciento de las exportaciones mexicanas corresponden a esta categoría) se alcanza a ver la “solidez” del discurso del inquilino de Los Pinos y su “navío –de papel– de gran calado”. Y esto apenas comienza.
ver columna en Jornada
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
Genaro Borrego y la pulverización de Pemex
En 2005 el entonces senador priísta hizo su plan para abrir la petrolera a la IP
Agárrense, mortales mexicanos, porque el “navío de gran calado” (Calderón dixit), prendido con alfileres, se desplaza entre crecientes olas en este inicio de tormenta recesiva, cuyo efecto sería “peor que el de 2001”, año en el que la primera sacudida de este tipo con baby Bush en la Casa Blanca (el “atorón”, como le llamó Fox) se tradujo en una estrepitosa caída de la economía nacional, por mucho que desde Los Pinos se insistiera en aquello de la “solidez”.
La correduría Merrill Lynch fue la encargada de oficializar lo que en el reciente Foro de Davos quedó más claro que el agua –menos para el discurso del gobierno mexicano–, es decir, que la recesión estadunidense ya está aquí, que su impacto en la economía mundial (en especial a los países más dependientes, México entre ellos) será severo y que “se trata de un bajón peor que el de 2001”, según sus propios términos.
Lo anterior sólo confirma la información sobre la severa caída reportada en distintos indicadores de la actividad económica estadunidense (banca, construcción, comercio, turismo, productos no manufactureros, entre otros) y fortalece los ingratos pronósticos sobre la implícita onda expansiva para la economía mundial,
Ante ese panorama, los principales centros bursátiles del planeta reportaron caídas, que arrastraron a los pequeños mercados bursátiles como el mexicano, cuyo principal indicador se desplomó 4.56 por ciento. Entre los grandes perdedores de ayer en la Bolsa Mexicana de Valores destacaron las acciones del Grupo Cemex (-8.07 por ciento), Citigroup-Banamex (-7.71) y BBVA-Bancomer (-7.39).
Si a lo anterior se suma el negro panorama para el sector manufacturero (alrededor de 85 por ciento de las exportaciones mexicanas corresponden a esta categoría) se alcanza a ver la “solidez” del discurso del inquilino de Los Pinos y su “navío –de papel– de gran calado”. Y esto apenas comienza.
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Ta cañón
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
Ta cañón
La Constitución, simple bando policial
Orden y Seguridad = represión e ilegalidad
Chuchos (aéreos) dan el sí a privatización
Ampliar la imagen
He ahí la Constitución de México según las revelaciones del arcángel Felipe habidas ayer en el Templo de la República, ubicado en algún retén militar-arquitectónico de Querétaro: amarás al Código Penal por sobre todas las cosas; convertirás las leyes en simples pero rudos bandos de policía; llamarás oficialmente a tu país “México Seguro”, e instaurarás como auténtico ideal prioritario de la llamada Carta Magna que en la nación haya orden y seguridad. ¡Señor, sí señor!
Procurador y General de la República, el licenciado que egresó de la Escuela Libre de Derecha redujo a fantasmagoría policial el sentido social de la Revolución y su máximo reflejo jurídico, la vilipendiada Constitución. Ayer utilizó el recuerdo de ese texto fundacional como presunta justificación histórica de desfiles militares de duración sexenal y de abusos y violaciones a los derechos humanos que hombres de distintos uniformes cometen por todo el país. El divisionario histórico (a partir de 2006 el país se escindió) por ello llamó con gran entusiasmo a los mexicanos a formar frentes unitarios a favor de la legalidad y la seguridad. ¡Señor, sí señor!
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Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
Ta cañón
La Constitución, simple bando policial
Orden y Seguridad = represión e ilegalidad
Chuchos (aéreos) dan el sí a privatización
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He ahí la Constitución de México según las revelaciones del arcángel Felipe habidas ayer en el Templo de la República, ubicado en algún retén militar-arquitectónico de Querétaro: amarás al Código Penal por sobre todas las cosas; convertirás las leyes en simples pero rudos bandos de policía; llamarás oficialmente a tu país “México Seguro”, e instaurarás como auténtico ideal prioritario de la llamada Carta Magna que en la nación haya orden y seguridad. ¡Señor, sí señor!
Procurador y General de la República, el licenciado que egresó de la Escuela Libre de Derecha redujo a fantasmagoría policial el sentido social de la Revolución y su máximo reflejo jurídico, la vilipendiada Constitución. Ayer utilizó el recuerdo de ese texto fundacional como presunta justificación histórica de desfiles militares de duración sexenal y de abusos y violaciones a los derechos humanos que hombres de distintos uniformes cometen por todo el país. El divisionario histórico (a partir de 2006 el país se escindió) por ello llamó con gran entusiasmo a los mexicanos a formar frentes unitarios a favor de la legalidad y la seguridad. ¡Señor, sí señor!
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30 enero 2008
Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
Taberna gallega
Ruth se pone el saco
Pudorosa cortina de humo
Sigue la saña contra Flavio Sosa
Recatada, la virtuosa Ruth defendió airadamente su honra institucional que había sido global e indirectamente rozada por un comentario de Andrés Manuel López Obrador sobre tomas hispanas de piernas políticas. Siendo ella una de las varias personas involucradas en la agenda de arreglos a domicilio de la PANificadora Mouriño (interesada ahora en consolidar petroleramente su portafolio de inversiones), le pareció indispensable ponerse el saco marca Traición y saltar a los medios informativos con un lastimero discurso de género y una invocación decimonónica de los buenos modales: ella ha de pagar dolorosamente el costo de enfrentar a machos buscadores de pleitos de cantina que no soportan el éxito de las mujercitas en política.....
....Astillas
Ayer le fue dictado otro auto de formal prisión a Flavio Sosa, el dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) que fue detenido en la ciudad de México en la víspera de entrevistarse en Bucareli con el entonces secretario Francisco Ramírez Acuña. Flavio es, sin lugar a dudas, un preso político del calderonismo y su expediente judicial es una colección de aberraciones técnicas y abusos políticos. Nada justifica su estancia primero en una prisión de inhumana alta seguridad y ahora en un penal oaxaqueño. La saña oficial, y la evidente consigna de mantenerlo en la cárcel, exhiben la alianza entre Felipe Calderón y Ulises Ruiz, afectados ambos de una ilegitimidad política que tratan de suplir con represión y manipulaciones… Ni modo, el vocero en México de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, Al Cárdena’s Jiménez (conocido en los pastizales blanco y azul como the black horse) ha informado que “no hay voluntad” en esos países para renegociar el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio. El mencionado Al también dijo que seguirá al frente del carrito de hamburguesas llamado Sagarpa mientras le sea posible... Elemental, mi querido Forbes: si Calderón pretende que el suyo sea el “sexenio de la infraestructura”, Slim rápidamente propone que se cree una “comisión nacional de infraestructura”. Es decir: Todo México es negocio… Y, mientras continúan los preparativos para la marcha del próximo jueves, en defensa del petróleo mexicano y en protesta por la política económica y social del calderonismo, ¡hasta mañana, en esta columna que invita a ver en www.astillero.tv una entrevista con el periodista campechano Enrique Pastor Cruz Carranza sobre los Mouriño!
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Taberna gallega
Ruth se pone el saco
Pudorosa cortina de humo
Sigue la saña contra Flavio Sosa
Recatada, la virtuosa Ruth defendió airadamente su honra institucional que había sido global e indirectamente rozada por un comentario de Andrés Manuel López Obrador sobre tomas hispanas de piernas políticas. Siendo ella una de las varias personas involucradas en la agenda de arreglos a domicilio de la PANificadora Mouriño (interesada ahora en consolidar petroleramente su portafolio de inversiones), le pareció indispensable ponerse el saco marca Traición y saltar a los medios informativos con un lastimero discurso de género y una invocación decimonónica de los buenos modales: ella ha de pagar dolorosamente el costo de enfrentar a machos buscadores de pleitos de cantina que no soportan el éxito de las mujercitas en política.....
....Astillas
Ayer le fue dictado otro auto de formal prisión a Flavio Sosa, el dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) que fue detenido en la ciudad de México en la víspera de entrevistarse en Bucareli con el entonces secretario Francisco Ramírez Acuña. Flavio es, sin lugar a dudas, un preso político del calderonismo y su expediente judicial es una colección de aberraciones técnicas y abusos políticos. Nada justifica su estancia primero en una prisión de inhumana alta seguridad y ahora en un penal oaxaqueño. La saña oficial, y la evidente consigna de mantenerlo en la cárcel, exhiben la alianza entre Felipe Calderón y Ulises Ruiz, afectados ambos de una ilegitimidad política que tratan de suplir con represión y manipulaciones… Ni modo, el vocero en México de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, Al Cárdena’s Jiménez (conocido en los pastizales blanco y azul como the black horse) ha informado que “no hay voluntad” en esos países para renegociar el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio. El mencionado Al también dijo que seguirá al frente del carrito de hamburguesas llamado Sagarpa mientras le sea posible... Elemental, mi querido Forbes: si Calderón pretende que el suyo sea el “sexenio de la infraestructura”, Slim rápidamente propone que se cree una “comisión nacional de infraestructura”. Es decir: Todo México es negocio… Y, mientras continúan los preparativos para la marcha del próximo jueves, en defensa del petróleo mexicano y en protesta por la política económica y social del calderonismo, ¡hasta mañana, en esta columna que invita a ver en www.astillero.tv una entrevista con el periodista campechano Enrique Pastor Cruz Carranza sobre los Mouriño!
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29 enero 2008
Pemex: ¿destino manifiesto?
Carlos Montemayor
Hace algunos meses comentamos que uno de los efectos más sobresalientes de los atentados del Ejército Popular Revolucionario (EPR) a los oleoductos en Quintana Roo, Guanajuato, y otros estados de la República, fue la inesperada reconversión de Petróleos Mexicanos (Pemex) en un “patrimonio de todos los mexicanos”. En las pasadas cuatro administraciones presidenciales Pemex se ha visto sometido a un proceso de desgaste, privatización y endeudamiento para preparar y forzar su desaparición total como empresa pública. Su carácter de fondo revolvente del gobierno federal, su constante cesión a consorcios privados y la corrupción lo apartan cada vez más del desarrollo industrial y económico del país. En este contexto, no carecían de sentido los primeros comunicados del EPR: Pemex ha dejado de ser un “patrimonio de todos los mexicanos” y se ha convertido en uno de los intereses de grupos trasnacionales; se trata de bienes que formalmente desean considerarse negocios privados y no “patrimonio de todos”.
El afán de políticos nuevos y viejos por abrir el sector energético a trasnacionales estadunidenses y europeas tiene como eje recurrente afirmar que faltan recursos para dar mantenimiento y modernizar el equipo complejo del sector. En los años anteriores a 1938, las grandes compañías holandesas, británicas y estadunidenses suspendieron el mantenimiento a sus instalaciones petroleras a fin de disuadir a las autoridades mexicanas de una posible expropiación. Con la política económica iniciada hace cuatro sexenios, en cambio, se decidió que los recursos destinados al mantenimiento y desarrollo de Pemex se fueran reduciendo con el objeto de que la estructura petrolera mexicana llegara a deteriorarse tanto que fuera necesario privatizarla. Antes de 1938 se buscó deteriorar la industria petrolera para que no se nacionalizara. Ahora se buscó su deterioro para privatizarla. Estos procesos históricos de México son asombrosos.
Que la misma estrategia se aplique dos veces en menos de 70 años es sorprendente. Sobre todo porque tanto en el caso de evitar la expropiación como en el de privatizar se piensa que los hidrocarburos son un asunto privado, no público. Están dispuestos hoy los políticos a abrir las puertas de Pemex para que retornen las viejas grandes compañías, o las empresas que descienden de los grandes consorcios petroleros que en la década de los 30 extorsionaron a México. Como decíamos hace algunos años, el pasado no terminó de irse y el futuro no acaba de ser nuevo.
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Hace algunos meses comentamos que uno de los efectos más sobresalientes de los atentados del Ejército Popular Revolucionario (EPR) a los oleoductos en Quintana Roo, Guanajuato, y otros estados de la República, fue la inesperada reconversión de Petróleos Mexicanos (Pemex) en un “patrimonio de todos los mexicanos”. En las pasadas cuatro administraciones presidenciales Pemex se ha visto sometido a un proceso de desgaste, privatización y endeudamiento para preparar y forzar su desaparición total como empresa pública. Su carácter de fondo revolvente del gobierno federal, su constante cesión a consorcios privados y la corrupción lo apartan cada vez más del desarrollo industrial y económico del país. En este contexto, no carecían de sentido los primeros comunicados del EPR: Pemex ha dejado de ser un “patrimonio de todos los mexicanos” y se ha convertido en uno de los intereses de grupos trasnacionales; se trata de bienes que formalmente desean considerarse negocios privados y no “patrimonio de todos”.
El afán de políticos nuevos y viejos por abrir el sector energético a trasnacionales estadunidenses y europeas tiene como eje recurrente afirmar que faltan recursos para dar mantenimiento y modernizar el equipo complejo del sector. En los años anteriores a 1938, las grandes compañías holandesas, británicas y estadunidenses suspendieron el mantenimiento a sus instalaciones petroleras a fin de disuadir a las autoridades mexicanas de una posible expropiación. Con la política económica iniciada hace cuatro sexenios, en cambio, se decidió que los recursos destinados al mantenimiento y desarrollo de Pemex se fueran reduciendo con el objeto de que la estructura petrolera mexicana llegara a deteriorarse tanto que fuera necesario privatizarla. Antes de 1938 se buscó deteriorar la industria petrolera para que no se nacionalizara. Ahora se buscó su deterioro para privatizarla. Estos procesos históricos de México son asombrosos.
Que la misma estrategia se aplique dos veces en menos de 70 años es sorprendente. Sobre todo porque tanto en el caso de evitar la expropiación como en el de privatizar se piensa que los hidrocarburos son un asunto privado, no público. Están dispuestos hoy los políticos a abrir las puertas de Pemex para que retornen las viejas grandes compañías, o las empresas que descienden de los grandes consorcios petroleros que en la década de los 30 extorsionaron a México. Como decíamos hace algunos años, el pasado no terminó de irse y el futuro no acaba de ser nuevo.
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Cinco jinetes: 25 años de discursos
México SA
Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
Con Pemex, Calderón pretende concluir la venta de garaje
¿Dónde quedó el nuevo desarrollo?
Al resumir sus seis años de estancia en Los Pinos, Miguel de la Madrid Hurtado presumía la privatización de poco más de 700 empresas del Estado y su cadena de “reformas estructurales”, que garantizaban, decía, “una etapa superior de nuestra historia” y permitían “encauzar el desarrollo integral” del país, el “crecimiento autosostenido” y la “reducción de la vulnerabilidad externa”.
Cuando Carlos Salinas de Gortari hizo lo propio, tras entregar alrededor de 400 empresas paraestatales de gran calado al gran capital nacional (Teléfonos de México y la banca, entre las joyas), amén de concesionar carreteras y abrir a la iniciativa privada la generación eléctrica y varias sectores de la petroquímica, celebraba el advenimiento del “nuevo desarrollo mexicano”, alababa la segunda cadena de “reformas estructurales” que permitieron “democratizar el capital”, atender los “objetivos nacionales de la soberanía y de la justicia” y recorrer la “vía moderna de México”, y se felicitaba por el “cambio, que es nacionalista porque fortalece a la nación, y popular, porque extiende sus beneficios a las mayorías”.
Tras privatizar Ferrocarriles Nacionales de México, abrir aún más la puerta para que el capital privado se metiera a la generación de energía eléctrica, “rescatar” a los empresarios carreteros y banqueros y extranjerizar la banca, entre otras gracias, Ernesto Zedillo sencillamente aseguraba que privatizaciones y “reformas estructurales” garantizaban “crecimiento sostenido que genere los empleos bien remunerados que con toda razón demandan los mexicanos” y, en pocas palabras, un futuro venturoso para los que han tenido el honor de nacer en esta gloriosa nación.
Si a lo anterior sumamos las “reformas”, “aperturas”, concesiones y reconcesiones, y hasta una expropiación “por causa de interés público”, de Vicente Fox, en cuatro sexenios privatizadores el país estaría en la mismísima gloria: existiría México y, después, el primer mundo, siempre de acuerdo con el discurso de la cuarteta citada.
A la vuelta de cuatro gobiernos y el inicio del quinto, nada más alejado de ese discurso que la realidad mexicana, producto de interminables “reformas estructurales”, “modernizaciones” y privatizaciones a ultranza. ¿Dónde quedó el “nuevo desarrollo mexicano”, con su crecimiento “autosostenible” en plena “modernidad” y gozo de los “beneficios” privatizadores que “democratizaban el capital”? Quedó en un sonado cuan costosísimo fracaso, con una deuda cercana al estallido.
Los cuatro jinetes juraron y perjuraron que los dineros producto de las privatizaciones se destinarían al crecimiento económico, la generación de empleo formal, permanente y bien remunerado, los beneficios sociales, proteger a los que menos tienen y, en fin, al desarrollo nacional, y resulta que lo obtenido por esas “desincorporaciones” terminaron por “rescatar” los capitales privados que habían dado cuerpo al “nuevo desarrollo mexicano”. Y los “rescates” aún concluyen.
Sirva lo anterior para dar sustento y credibilidad al discurso del quinto gobierno consecutivo que no ve mayor posibilidad que la privatización para “sacar adelante al país” y destinar “los recursos excedentes” al “pago de la deuda social”. Si existe similitud con la retórica de los cuatro anteriores, no es para preocuparse porque en esencia son exactamente iguales.
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Carlos Fernández-Vega
cfvmx@yahoo.com.mx • cfv@prodigy.net.mx
Con Pemex, Calderón pretende concluir la venta de garaje
¿Dónde quedó el nuevo desarrollo?
Al resumir sus seis años de estancia en Los Pinos, Miguel de la Madrid Hurtado presumía la privatización de poco más de 700 empresas del Estado y su cadena de “reformas estructurales”, que garantizaban, decía, “una etapa superior de nuestra historia” y permitían “encauzar el desarrollo integral” del país, el “crecimiento autosostenido” y la “reducción de la vulnerabilidad externa”.
Cuando Carlos Salinas de Gortari hizo lo propio, tras entregar alrededor de 400 empresas paraestatales de gran calado al gran capital nacional (Teléfonos de México y la banca, entre las joyas), amén de concesionar carreteras y abrir a la iniciativa privada la generación eléctrica y varias sectores de la petroquímica, celebraba el advenimiento del “nuevo desarrollo mexicano”, alababa la segunda cadena de “reformas estructurales” que permitieron “democratizar el capital”, atender los “objetivos nacionales de la soberanía y de la justicia” y recorrer la “vía moderna de México”, y se felicitaba por el “cambio, que es nacionalista porque fortalece a la nación, y popular, porque extiende sus beneficios a las mayorías”.
Tras privatizar Ferrocarriles Nacionales de México, abrir aún más la puerta para que el capital privado se metiera a la generación de energía eléctrica, “rescatar” a los empresarios carreteros y banqueros y extranjerizar la banca, entre otras gracias, Ernesto Zedillo sencillamente aseguraba que privatizaciones y “reformas estructurales” garantizaban “crecimiento sostenido que genere los empleos bien remunerados que con toda razón demandan los mexicanos” y, en pocas palabras, un futuro venturoso para los que han tenido el honor de nacer en esta gloriosa nación.
Si a lo anterior sumamos las “reformas”, “aperturas”, concesiones y reconcesiones, y hasta una expropiación “por causa de interés público”, de Vicente Fox, en cuatro sexenios privatizadores el país estaría en la mismísima gloria: existiría México y, después, el primer mundo, siempre de acuerdo con el discurso de la cuarteta citada.
A la vuelta de cuatro gobiernos y el inicio del quinto, nada más alejado de ese discurso que la realidad mexicana, producto de interminables “reformas estructurales”, “modernizaciones” y privatizaciones a ultranza. ¿Dónde quedó el “nuevo desarrollo mexicano”, con su crecimiento “autosostenible” en plena “modernidad” y gozo de los “beneficios” privatizadores que “democratizaban el capital”? Quedó en un sonado cuan costosísimo fracaso, con una deuda cercana al estallido.
Los cuatro jinetes juraron y perjuraron que los dineros producto de las privatizaciones se destinarían al crecimiento económico, la generación de empleo formal, permanente y bien remunerado, los beneficios sociales, proteger a los que menos tienen y, en fin, al desarrollo nacional, y resulta que lo obtenido por esas “desincorporaciones” terminaron por “rescatar” los capitales privados que habían dado cuerpo al “nuevo desarrollo mexicano”. Y los “rescates” aún concluyen.
Sirva lo anterior para dar sustento y credibilidad al discurso del quinto gobierno consecutivo que no ve mayor posibilidad que la privatización para “sacar adelante al país” y destinar “los recursos excedentes” al “pago de la deuda social”. Si existe similitud con la retórica de los cuatro anteriores, no es para preocuparse porque en esencia son exactamente iguales.
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Astillero
Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
¿Pues ya ni modo?
Felipe: yo tuve un sueño
Lo dicho: Creel reculó
Mouriño prepara el terreno
El gerente general de PeMéxico, Felipe Vendedor, dio ayer el banderazo de salida a la competencia entre particulares que permitirá recolectar fondos de inversión (denominables, en esos mercados, “caballos de Troya”) para tratar de salvar de la crisis (inducida) al agónico enfermo (intencional) denominado industria petrolera nacional. Reunido con ingenieros civiles en un congreso, El Vendedor más Grande de Pemex insistió en su tesis gancho de que México está encaminado a ser un ganador y que él, que antes luchaba en el ring de los discursos con la fallida máscara de “Presidente del empleo”, ahora buscará que su sexenio sea el de “la infraestructura”.
Por ello, dijo F.C., “necesitamos, obviamente, que haya mucho, mucho más inversión en exploración, en explotación y desarrollo de Pemex, para que, precisamente, ésta pueda ser una industria, como lo ha hecho hasta ahora, garantizar el desarrollo del país para las próximas décadas” (los tropiezos felipeños de sintaxis han sido tomados de la página oficial de Los Pinos). La voz de arranque para la campaña de apertura de la principal paraestatal del país a capitales privados, nativos y extranjeros, es la formalización de un exceso del banquero mexicano (fue director de Banobras) que ahora encabeza ventas patrias de garaje: “Yo recuerdo en alguna ocasión que tuve la oportunidad de estar en el Colegio de Ingenieros, antes de ser presidente, poco antes, les dije que éste será el sexenio de la infraestructura en el país. Y al salir, comentando con alguno de mis colaboradores, me dijo, bueno, ¿no se nos habrá pasado la mano con eso?, y digo, pues ya ni modo”.
Pues ya ni modo: Felipe ha tenido un sueño, en el que no van paisanos pobres a Palacio Nacional a depositar guajolotes para pagar indemnizaciones a compañías petroleras extranjeras expropiadas de infraestructura y control (como en 1938), sino que, en esta versión calderónica inversa, los inversionistas extranjeros son convocados a acudir a la prolongación inmobiliaria del poder mexicano, Los Pinos, a volver a hacerse de la infraestructura de la industria energética nacional como primer paso para retomar control y ganancias aunque, obviamente, en esta fase inicial de reconquista todos los involucrados se esfuercen en asegurar que el petróleo seguirá siendo mexicano. Por ello, por ese sueño de reprivatización forastera, el Presidente de la República de Los Pinos se ha lanzado a afinar y disciplinar a sus huestes, como sucedió ayer en San Miguel Regla, Hidalgo, al inaugurar una reunión clave con diputados federales panistas. Allí, Sanedrac Orazal convocó a hacer un diagnóstico sobre el petróleo mexicano. ¡Oh, ¿qué hacer con él?!, preguntan los vendedores cuando ya tienen las operaciones a punto de cierre. Que luego no digan los mexicanos que no se les preguntó sobre lo que ya estaba a punto de suceder.
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¿Pues ya ni modo?
Felipe: yo tuve un sueño
Lo dicho: Creel reculó
Mouriño prepara el terreno
El gerente general de PeMéxico, Felipe Vendedor, dio ayer el banderazo de salida a la competencia entre particulares que permitirá recolectar fondos de inversión (denominables, en esos mercados, “caballos de Troya”) para tratar de salvar de la crisis (inducida) al agónico enfermo (intencional) denominado industria petrolera nacional. Reunido con ingenieros civiles en un congreso, El Vendedor más Grande de Pemex insistió en su tesis gancho de que México está encaminado a ser un ganador y que él, que antes luchaba en el ring de los discursos con la fallida máscara de “Presidente del empleo”, ahora buscará que su sexenio sea el de “la infraestructura”.
Por ello, dijo F.C., “necesitamos, obviamente, que haya mucho, mucho más inversión en exploración, en explotación y desarrollo de Pemex, para que, precisamente, ésta pueda ser una industria, como lo ha hecho hasta ahora, garantizar el desarrollo del país para las próximas décadas” (los tropiezos felipeños de sintaxis han sido tomados de la página oficial de Los Pinos). La voz de arranque para la campaña de apertura de la principal paraestatal del país a capitales privados, nativos y extranjeros, es la formalización de un exceso del banquero mexicano (fue director de Banobras) que ahora encabeza ventas patrias de garaje: “Yo recuerdo en alguna ocasión que tuve la oportunidad de estar en el Colegio de Ingenieros, antes de ser presidente, poco antes, les dije que éste será el sexenio de la infraestructura en el país. Y al salir, comentando con alguno de mis colaboradores, me dijo, bueno, ¿no se nos habrá pasado la mano con eso?, y digo, pues ya ni modo”.
Pues ya ni modo: Felipe ha tenido un sueño, en el que no van paisanos pobres a Palacio Nacional a depositar guajolotes para pagar indemnizaciones a compañías petroleras extranjeras expropiadas de infraestructura y control (como en 1938), sino que, en esta versión calderónica inversa, los inversionistas extranjeros son convocados a acudir a la prolongación inmobiliaria del poder mexicano, Los Pinos, a volver a hacerse de la infraestructura de la industria energética nacional como primer paso para retomar control y ganancias aunque, obviamente, en esta fase inicial de reconquista todos los involucrados se esfuercen en asegurar que el petróleo seguirá siendo mexicano. Por ello, por ese sueño de reprivatización forastera, el Presidente de la República de Los Pinos se ha lanzado a afinar y disciplinar a sus huestes, como sucedió ayer en San Miguel Regla, Hidalgo, al inaugurar una reunión clave con diputados federales panistas. Allí, Sanedrac Orazal convocó a hacer un diagnóstico sobre el petróleo mexicano. ¡Oh, ¿qué hacer con él?!, preguntan los vendedores cuando ya tienen las operaciones a punto de cierre. Que luego no digan los mexicanos que no se les preguntó sobre lo que ya estaba a punto de suceder.
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23 enero 2008
Crisis del capitalismo y de la civilización monetarista

Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
Las primeras planas de diarios británicos de ayer, en Londres, dan cuenta del segundo día consecutivo de debacle de las bolsas mundiales ante el temor por la recesión estadunidense
Foto: Ap
En medio del desplome global bursátil, ya muy anunciado sobre el cual hasta da pereza ahondar, la reunión anual del delirante cuan hilarante Foro Económico (sic) de Davos, que de por sí se encontraba en agonía, ha exhibido su patética irrelevancia.
Por lo menos Davos seguirá siendo un centro de esquí, mientras las otras plazas de la “globalización pirata” –es decir, la desregulada “globalización financiera” (que no “económica”) israelí-anglosajona de la parasitaria plutocracia neofeudal y su “contabilidad invisible” en los “paraísos fiscales”–, como Wall Street, la City y Francfort (para citar las relevantes; no vamos a perder el tiempo con las cómicas “bolsas” de Madrid y de la ciudad de México), no servirán para realizar ningún deporte que no sea la excavación de sus ruinas de “papel-chatarra” acumulado en casi dos décadas de alquimia impuesta por sus sicóticos brujos-aprendices a cargo de sus bancos centrales monetaristas, hoy en plena desintegración.
No se trata de una “crisis” ordinaria (el punto de inflexión entre la vida y la muerte) a la que nos tiene acostumbrado el “mercado” capitalista monetarista, sino del “fin de una era” –el imperio del dolarcentrismo– que ha puesto en la picota a su piratería global que se expresó en la más radical de sus excrecencias centralbanquistas: la globalización financiera israelí-anglosajona.
El problema no proviene del manicomio monetarista fiscalista (¿qué de peor se podía esperar de gente tan ignorantemente ahistórica y fanáticamente ultrarreduccionista?), sino de la irresponsable cuan inexistente clase política “global” que se esfumó alarmantemente frente a las alucinantes “leyes (sic)” esotéricas del sicótico “mercado”.
Gran parte de la culpa recae en los irresponsables multimedia “globales” –lo cual obliga a repensar la posesión, uso y abuso de las “concesiones” como el nuevo frente de batalla de la democracia ciudadana del siglo XXI–, quienes engañaron hasta el cansancio a una población valetudinaria cuan ignara para propiciar artificialmente el efecto borrego de los “mercados” controlados por la banca israelí-anglosajona, hoy en plena putrefacción.
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Halliburton obtiene los contratos más jugosos de Petróleos Mexicanos
Le asignó 160 convenios por 2 mil mdd; cerró cuantiosa transacción esta semana
Entre 2003 y 2006 la paraestatal le dio 65 contratos, que llegaron a 127 en igual lapso
Roberto González Amador
De prisiones para migrantes a pozos petroleros en México. Halliburton, una de las empresas emblemáticas del aparato de seguridad y defensa de Estados Unidos, se ha convertido en el principal contratista extranjero de Petróleos Mexicanos (Pemex), posición en la que ha ido avanzando desde la administración pasada y que reforzó en el actual gobierno, al cerrar esta semana una de las transacciones más cuantiosas que ha obtenido en el país.
Datos de Pemex revelan que Halliburton ha obtenido de la petrolera estatal 160 contratos, por un monto que alcanza ya 2 mil millones de dólares, lo cual equivale a una quinta parte de la inversión que Petróleos Mexicanos realizó en los últimos cinco años con recursos presupuestales.
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