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20 marzo 2010

El ranchito de Calderón, al pie de los volcanes...

Juan Pablo Proal

AYAPANGO, MÉX., 15 de marzo (Proceso).- “El presidente sólo viene de vez en cuando, si acaso una vez al mes”, dicen los lugareños. No son giras de trabajo; por el contrario: Felipe Calderón se encierra en el rancho San José, una propiedad que no es nada ostentosa ni está a su nombre, pero en la que ya se construye un cuartel militar y se muda el basurero que colindaba con el predio, en tanto que el ayuntamiento recibió una solicitud para introducir agua potable, con recursos municipales.

Es la estancia de placer de la pareja presidencial…

El rancho se ubica en este municipio, Ayapango, un “pueblo con encanto del Bicentenario”, según lo llama el gobierno de Enrique Peña Nieto; una comunidad marginada, con problemas de agua, desempleo y migración, según la describen sus habitantes.

El secretario general del ayuntamiento, Édgar López Aguilar, dice que Diego Heriberto Zavala Pérez, suegro de Calderón, compró la finca a mediados de la década pasada. En el Registro Público de la Propiedad del Estado de México el rancho parece no existir, pues no aparecen los documentos correspondientes, y los dos militares que custodian la entrada niegan que pertenezca a los familiares del presidente.

Pero el rancho existe y el gobierno federal lo reconoce. De noviembre de 2006 a la fecha, la Presidencia de la República ha desembolsado 4 millones 618 mil pesos para adecuar el lugar de descanso, habitado la mayor parte del tiempo por los suegros de Calderón. Ese presupuesto incluye la construcción de un cuartel militar, de acuerdo con las solicitudes de información 0210000115009 y 0210000114709, publicadas en la página del IFAI.

El gasto de recursos públicos abarca: 2 millones 882 mil 744 pesos en materiales de construcción; 51 mil 750 del “proyecto ejecutivo”; 784 mil 465 pesos en material eléctrico; 248 mil 676 pesos para renta de sanitarios; 220 mil 7 pesos de una planta de luz; 71 mil 315 pesos en una toma de agua; 72 mil 42 pesos de un pararrayos, y 287 mil 683 pesos en equipamiento.

Adicionalmente, la Presidencia de la República gastó el año pasado otros 144 mil 424 pesos en hospedaje y alimentación, más 85 mil 126 pesos en transporte.

Esporádicamente, las aspas del helicóptero presidencial sacuden la zona enclavada en las faldas de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Calderón llega escoltado por el Estado Mayor Presidencial. Las visitas suelen ser un sábado al mes, por la tarde.

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