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06 febrero 2017

La izquierda mexicana (el recuento de los d-años)


La izquierda mexicana (el recuento de los d-años)

No estamos solos (viviendo a la izquierda)

El agrado que me produjo encontrarme, esta misma noche, con algunos viejos amigos y otros añejos conocidos del mundo periodístico, sólo es equiparable con la tranquilidad que me ha dejado el saber que algunas de mis más profundas e impopulares posturas políticas respecto a la izquierda mexicana, no son del todo huérfanas ni están del todo aisladas.

Finalmente, yo estoy lejos de lo público: vivo bajo la densa cobija corporativa y en la que transito lejos del periodismo o de cualquier intención de hacer proselitismo de cualquier tipo. Sin embargo, no deja de darme gusto el saber que se puede ser de izquierda sin caer necesariamente en el fanatismo maniqueo al que nos pretenden llevar -siempre- medios y mensajeros que no saben conducir un análisis político sin llegar siempre a los nombres y los apellidos. Analistas expertos en el ad-hominem en donde toda la izquierda es desvirtuada por si AMLO o no AMLO. Juiciosos que sin más explicaciones, repiten que ese gran enfermo de poder y ese  mesías-lastre es suficiente para descalificar todo lo que de él proviene. Argumento muy elemental y francamente muy facilista y holgazán. Les falta hacer las cuentas, como decía esta noche el periodista principal, y recordar que no hay otro político vivo que haya contabilizado tantos votos en toda su carrera.

Vivir en la izquierda, pues, no es sólo esa disyuntiva maniqueísta que muchos izquierdistas (por no decir beneficiarios políticos) quieren tratar de lanzarnos a la cara, permanentemente, y siempre bajo el cobijo de algún reflector mediático: "Estas con la izquierda verdadera (la mía, pro o anti AMLO) o contra la izquierda". "Estás con las instituciones (corruptas) o estás contra ellas (y contra la Nación)".

Hoy tengo claro que no hay una razón suficiente que justifique claudicar a ninguna postura, si es por el puro afán de negociar los cíclicos prebendos y las interminables prerrogativas de las que muchos de estos gusarapos políticos gozan. Vivir la izquierda también puede ser una condición ciudadana, personal, desesperada, honesta y no por ello menos válida y menos "de izquierda", se ame o se odie a AMLO, como algunos prefieren siempre medir para arrebatarte la causa y despojarte de tu derecho a opinar. Superar a AMLO no implica necesariamente repudiarlo en público, ¿estamos claros?  Publicado en el blog Estamos Sumidos Mexicanos por Chamirú el

8/15/2012

 




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